miércoles, 21 de octubre de 2015

21/10/15.

Una nueva marcha, gritos pidiendo “justicia” en la plaza central, y personas diciendo que “van a llegar a las últimas consecuencias, que la memoria del compañero lo vale”, y que “quieren que paguen los verdaderos responsables”.
Un nueva muerte en una marcha, en un reclamo, días atrás, semanas atrás, o ¿eran cinco años atrás?, ¿se llamaba Mariano o Ángel?, o no, quizás me confundo y ocurrió mucho más atrás y era Darío su nombre, no lo sé, no recuerdo, pero en esa marcha pedían tierra, trabajo, viviendas, como en la marcha de ahora, o en la de un mes atrás, y siempre aparece alguien que dice que son vagos, que ellos conocen a alguien que conoce a alguien que una vez se acercó y le dijo que tenía un trabajo, que vayan a cortar el pasto de su casa de fin de semana, pero nadie aceptó porque lo que quieren es vivir de arriba.
Una nueva familia que llora, dirigentes oficialistas proclamando su inocencia, diciendo que para ellos “no es casual que algo así ocurra días antes de las elecciones”.
Pasan los días, los meses, los años, una nueva elección, y según las encuestas van a ganar los mismos, en esta elección, en todas las elecciones, con distintos apellidos pero son los mismos, y entonces nuevas marchas, nuevas muertes que con el tiempo van a ser pintadas en las paredes, en banderas de manifestaciones, en comedores comunitarios de barrios carenciados, va a pasar el tiempo y van a seguir las personas gritando en las calles pidiendo justicia, diciendo que hay que llegar a las últimas consecuencias por la memoria de todos los compañeros, y van a estar los otros llamándolos vagos, y también va a estar el gobierno claro, repitiendo, proclamando por todos los medios en los que salgan, su inocencia.