domingo, 29 de marzo de 2015

Una tarde.

Y una tarde saque el que era mi más preciado tesoro,
una de las muchas tardes que vencimos al tiempo.
Era como la de hoy, y te di lo más valioso para mí,
esperando lo cuides, lo guardes.

Fuimos mañanas, tardes y noches, fuimos unidos,
ahora distancia, aunque aquel lazo sigue intacto.
Es inevitable por momentos la distancia,
lo importante es saber que ese vínculo entre los dos existe.

Es agradable esa sensación de saber quien anda por ahí,
son agradables esos encuentros de calma entre tantas tormentas,
es necesario sostenerse de alguien para mantenerse a flote.

Una tarde nos vimos, otras tantas vencimos al tiempo,
vencimos tormentas entre risas y cálidos abrazos.
Te digo que es muy agradable saber que andas por ahí. 

2 comentarios:

  1. Hola, Duende. Hacía tiempo que no pasaba por acá, y ahora noto que es muy agradable saber que sigues andando por este blog publicando textos como éste.

    Te mando un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Hola Clari, gracias.
    Te cuento que además de querer seguir agregándole textos al blog, da vueltas por ahí un proyecto de armar un libro de cuentos con algunos textos nuevos, y un par de los que están acá, y obviamente el título del libro va a ser "El duende del patio.".
    Un beso.

    ResponderEliminar