viernes, 7 de noviembre de 2014

Siempre llovió en el momento justo.


Yo quería escribir poesía, pero no soy poeta,
también quería escribir cuentos, pero no sé si soy narrador.
Yo acá escribo aunque no sea escritor.

Yo quería decirte que sos linda como la lluvia,
pero las palabras siempre me fueron esquivas
en los momentos en que más las necesite.

Así fue que esta mañana mientras llovía
me encontré caminando solo,
saltando y pisando charcos.

Y mientras iba pensaba en escribir,
un poema, quizás un cuento.
Las palabras llegaban y bailaban con la lluvia.

Ellas que siempre faltan cuando caminamos juntos
llegaron esta mañana y yo las escuchaba,
pensé entonces en llegar a casa y escribirlas.

Sí, me gustaría ser poeta, aunque me siento más narrador,
me gustaría que las palabras no falten cuando las necesito.
Igual acá, yo escribo aunque no sea escritor.

Esta mañana mientras iba pensaba que para mí
siempre llovió en el momento justo,
pensaba también en lo mucho que me gusta la lluvia.

Esta mañana pensé que siempre llovía en el momento justo,
y comprendí que quizás la próxima vez,
las palabras lleguen también en el momento justo.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario