miércoles, 17 de diciembre de 2014

17/12/14.

“…Donde juegues yo voy a estar…”, una vez mas lo que esta acá solo es mi peso y altura, porque ya una vez mas lo que soy, lo que habita mi interior esta en algún otro lugar, como sé esta ella, como están tantos. 
Carezco de las palabras que expliquen muchas de mis acciones; escribir por ejemplo, nunca supe -ni voy a saber-, porqué lo hago, será una necesidad de comunicación, de contar o transmitir algo, realmente no lo sé, pero es casi tan fuerte como vos, a quien constantemente le escribo, sintiendo que de alguna forma mis palabras te llegan.
Es en vano que quien no ama un club intente comprender lo que digo, es en vano que muestren todas sus explicaciones, “el corazón tiene razones que la propia razón no va a entender”.
“…donde juegues yo voy a estar…” dice la canción de la hinchada mas creativa del planeta, y aunque esta tarde este sentado en el trabajo, o participando de alguna charla con mis compañeros, yo voy a estar allá, con los miles que fueron, con esos que ahora hacen hablar a la prensa del mundo, porque la noticia ayer fue el banderazo de los hinchas, fue una ciudad teñida de azulgrana, porque tu hinchada es la mas linda, la mas fiel, la que no festeja un campeonato en el Obelisco, lo hace en Almagro, lugar que quisieron quitarte y no pudieron.
Porque ya van días sin dormir, porque ya a las 7:00 llamé a mi viejo, responsable de tan linda herencia, quien me confirmó que esta en casa esperando las 16:30, aunque claro, solo su cuerpo esta en Barranqueras, su voz llegaba desde Marruecos.
Que hermosa es esta sensación, que hermoso este insomnio que me arroja a dar vueltas en donde estoy, a ir caminando cantando una de tus canciones.
Como siempre acá estamos juntos, ante tanta distancia.

martes, 16 de diciembre de 2014

16/12/14.

Porque un partido no dura 90 minutos, ni un torneo seis meses, porque estamos pendientes 24 horas al día, todos los días, de una combinación de colores, colores que elegimos en la ropa que compramos, en el termo y mate que usamos, colores que siempre producen una sonrisa.
Porque el fútbol se siente cuando caminas, cuando dormís y cuando no dormís, porque ya hace días arrastro este hermoso insomnio azulgrana. 
Porque como siempre digo no sé que va a ser de nosotros, no sé a dónde nos vas a llevar, pero sé bien que siempre voy a estar con vos.

lunes, 1 de diciembre de 2014

20:50.

“Luego reflexiono que la realidad 
no suele coincidir con las previsiones; 
con lógica perversa infirió que 
prever un detalle circunstancial 
es impedir que este suceda.” 
Jorge Luis Borges, “El milagro secreto”.



Constantemente todos en el trabajo se quejan en que la hora de salida no llega, y siempre que escucha eso recuerda lo que tantas veces leyó, y es que, creo ya todos lo saben, el tiempo nunca es igual, y se mide en distintas formas. Su percepción es netamente relativa al momento en que estemos viviendo, y la llegada, lenta o veloz del futuro, esta determinada por el presente. 
El hombre ya se encuentra inmerso en esa línea de tiempo que creó, vive en su presente esperando el futuro, muchas veces recordando el pasado. El hombre está condenado a medir sus días, sus momentos, en minutos y segundos, y esa condena impuesta siglos atrás él como todos la padece; pero aquel conocimiento que leyó tiempo atrás -sí tiempo atrás-, ahora le regala sonrisas cuando escucha quejarse a alguien que la hora de salida parece no llegar.
El tiempo nunca es igual, el que piense lo contrario que compare un minuto de felicidad, con un minuto de tristeza. Una hora con la mujer amada, o una hora en una saturada sala de espera, aguardando por algún trámite.
No, todos los días, aproximadamente a las 20:50 cuando algunos se quejan de la hora, él no piensa en cuánto falta para salir, sabe que el tiempo será eterno por esa espera, lo que hace es tomar un libro y leer, es que de esa forma para él, los minutos pasan mas rápido.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Siempre llovió en el momento justo.


Yo quería escribir poesía, pero no soy poeta,
también quería escribir cuentos, pero no sé si soy narrador.
Yo acá escribo aunque no sea escritor.

Yo quería decirte que sos linda como la lluvia,
pero las palabras siempre me fueron esquivas
en los momentos en que más las necesite.

Así fue que esta mañana mientras llovía
me encontré caminando solo,
saltando y pisando charcos.

Y mientras iba pensaba en escribir,
un poema, quizás un cuento.
Las palabras llegaban y bailaban con la lluvia.

Ellas que siempre faltan cuando caminamos juntos
llegaron esta mañana y yo las escuchaba,
pensé entonces en llegar a casa y escribirlas.

Sí, me gustaría ser poeta, aunque me siento más narrador,
me gustaría que las palabras no falten cuando las necesito.
Igual acá, yo escribo aunque no sea escritor.

Esta mañana mientras iba pensaba que para mí
siempre llovió en el momento justo,
pensaba también en lo mucho que me gusta la lluvia.

Esta mañana pensé que siempre llovía en el momento justo,
y comprendí que quizás la próxima vez,
las palabras lleguen también en el momento justo.


martes, 4 de noviembre de 2014

Sobre una mañana.


“Del caos - no del orden- nacen las estrellas, 
hace falta llevar caos por dentro para dar a luz una estrella."
Friedrich Nietzsche.





Y si lo hacemos, 
y si repentinamente quitamos ese poder que cedimos.
Qué harían sabiendo que ya no disponen 
de lo que antes manejaban a su antojo.


Qué harían si todos los que dicen “sí”,
repentinamente dicen “no”,
y a su “no”, agregan una acción.

Después de todo quien cede poder, 
en todo momento puede exigirlo, 
recuperarlo de quien no lo supo manejar correctamente.

Y si esta mañana vemos al mundo en forma distinta.
Y si esta mañana no solo escuchamos a aquella voz, 
que constantemente nos habla.

Bastaría que una mañana, por qué no esta mañana,
dejemos salir a esa voz,
la liberemos, como tantas veces la soltamos, 
para verla transformarse en acción.

Un “no”, no es necesariamente negativo,
un “no” puede ser el comienzo de un gran “sí”.
Esa respuesta que damos todos los días
es la que nos hace libres.

Es preciso escuchar esas voces, 
es preciso y necesario dejarlas salir,
su libertad es nuestra libertad.

Todo orden necesita del caos.

viernes, 17 de octubre de 2014

Era.

Era el día, la hora indicada. Era la ciudad por la que hacía ya algún tiempo el transitaba. 
Quizás ingenuamente había imaginado que los Dioses confabularon para que algo bueno le suceda. Los imaginó allá arriba todos reunidos, acomodando pieza por pieza para que finalmente la chica que tanto deseaba acepte su invitación.
Un encuentro, tomar un café, quizás dirigirse al cine, esos ya eran planes secundarios, lo importante para él era que ella, luego de su invitación número quinientos, quizás quinientos uno, había aceptado salir. 
Cuántos días, cuántas tardes y noches la había buscado, cuántas veces parecía tan cerca su bella musa, y sin embargo se le escapaba entre sus dedos, la veía irse como arrastrada por una corriente no muy fuerte pero si constante que los separaba. Pero aquello ya no importaba, ya había quedado atrás, ella estaba ahí, a unas cuadras de distancia. 
Como dijimos, era el día, la hora indicada de ese fin de la tarde, era él caminando confiado, con sus mejores vestimentas, si hasta el clima era agradable, ni muy frío, ni muy cálido, la lluvia que cayó toda la noche había cesado, y él se dirigía a buscarla, cantado, no en su interior como solía hacerlo constantemente, murmuraba canciones y los transeúntes lo miraban al pasar a su lado. 
Su felicidad era tal que lograban paliar los nervios que una primera cita puede traer, hasta que aquella baldosa floja se interpuso ante su pie izquierdo, hasta que aquellas gotas de la lluvia que había caído saltaron manchando su pantalón. No fueron una, dos, tres, fueron varias, quizás todas las que aguardaban bajo esa baldosa. “Tenía que pasar”, dijo encogiéndose de hombros, apretando el timbre del departamento de su Penélope.

lunes, 29 de septiembre de 2014

No estoy tan seguro.

Acá adentro todo tiene un horario y hay que cumplirlo o los doctores y enfermeras se enojan, y nadie quiere eso, nadie en su sano juicio -lo digo en forma irónica-, va a querer que alguien acá se enoje.
Hay un horario para levantarse, aunque quieras seguir durmiendo, también hay un horario para dormir, sin importar que el sueño no este presente.
Hay un horario para almorzar, para usar el baño, y para salir al patio. También hay un horario de visita, aunque no recuerdo cuando fue la última vez que vinieron a visitarme.
Acá adentro, salvo a los doctores y enfermeras, nos llaman por el número de nuestras habitaciones, esta el número 10, el 27, la número 15 claro, todos somos un número, yo soy el 9.
Los primeros días cuesta acostumbrarse a los horarios, pero al ver al doctor y a las enfermeras enojadas, y sobre todo al comprender lo que hacen estando enojados, te das cuenta que es mejor respetar esos horarios. Pero yo tengo un secreto, respetar no necesariamente quiere decir cumplir, y nadie me puede obligar a mí a que hora dormir, pueden decirme a que hora debo hacerlo, pero no siempre lo cumplo, entonces me acuesto y mientras cierro los ojos para dejar de ver este mundo, esta habitación repleta de manchas de humedad, lo que hago es ir hacía otros mundos. Es maravillosa esa capacidad.
Como dije soy el número 9, tengo otro nombre, por el que solían llamarme las personas que antes venían a visitarme, pero la verdad me gusta mas ser el 9. Estoy acá hace ya unos años, se supone que no estoy bien aunque no estoy tan seguro, desde mi punto de vista creo que son ellos los que no están bien.
Siempre me gustó leer y hay una frase que recuerdo, “Los niños y los locos dicen la verdad, por eso a unos se los manda a escuelas para educarlos, y a otros se los encierra en instituciones para curarlos”, me gusta esa frase, la había dicho un francés que creo era filósofo.
Intenten recordar cuándo dejaron de jugar como chicos, de disfrutar el presente de la vida, para vivirla angustiados por el futuro, sin duda va a estar relacionado con el momento en que comenzaron a educarlos para “lo que va a venir”, que gracia me da cuando los escucho decir eso.
Quiero que quede en claro algo, no estoy en contra de aprender, leer es algo maravilloso y ojala todo el tiempo pueda estar incorporando conocimientos en mí, es que creo que la forma de hacerlo no es encerrado, siguiendo al pie de la letra un programa diseñado por personas que vivieron en otros tiempos, que pensaron, sintieron, y tuvieron un entorno tan diferente al que tuve, al que tienen los niños hoy.
Sí, se supone que soy un loco aunque no estoy tan seguro, es que todo lo que hice fue no aceptar sus imposiciones. Hubo un momento en que comprendí -también estoy siendo irónico-, a eso a lo que llaman “sociedad”, vi que lo único que quería era moldearnos en forma igual, y entonces fui alejándome, cómo no iba a hacerlo si una de sus imposiciones era que calle lo que sentía, jamás podría hacer eso. Decir lo que sentís, decir y hacerlo, es la más maravillosa expresión de libertad.
Soy el número 9 y estoy encerrado acá hace ya unos años, dicen que no estoy listo para vivir afuera, yo creo que los que están afuera no están listos para vivir como lo hago yo, como lo hacen los otros que están con migo, como lo hacen los niños, diciendo lo que sentimos sin disfrazarlo, sin angustiarnos por algo como “el futuro”, sin callar lo sentimos porque hay que “guardar ciertas formas”, aunque fueran de lo más absurdas.
Según ellos yo estoy loco, aunque no estoy tan seguro.   

martes, 23 de septiembre de 2014

23-09-14.

Un tal Cesare Lombroso entre sus estudios planteó la idea de que ciertas características físicas (altura, color de piel, tamaño de las manos, etc.), determinan el comportamiento criminal del individuo. Sus ideas están relacionadas con las de un alemán, Franz Joseph Gall a quien se conoce como el creador de la Frenología, que establece, entre otras cosas, que las características del cráneo de una persona determinan su personalidad, es decir quién es una “buena persona” y quien es “un delincuente”. En los países que mantenían (aún hoy lo hacen) monarquías como Inglaterra, esa teoría fue utilizada para establecer los rasgos de “inferioridad” de los súbditos, contrastantes con los de “superioridad” de los monarcas, para de esa manera perpetuarse en el poder. 
Obviamente tanto las ideas de Lombroso como las de Gall, fueron desechadas hace años, ya que no solo son absurdas, cualquiera que intente analizarlas se da cuenta de ello, también porque jamás pudieron demostrar o establecer como ciertos esos conceptos que pregonaban. A pesar de ello creo que continúan vigentes. 
Para muchas personas el ladrón siempre es el que proviene de una villa, o tiene rasgos físicos determinados, color de piel, altura, vestimenta, modo de hablar. Quienes piensan de esa forma son capaces de pedir la muerte del delincuente, ya que “los jueces son corruptos, el sistema no funciona, entra y sale por una puerta”, etc. (acá necesariamente tengo que mencionar a un filósofo francés, que desde mi punto de vista tendría que ser lectura obligatoria para cualquier persona, Michel Foucault, que en una joya como “Vigilar y castigar” plasmo estas ideas). 
Para gran parte de la sociedad el delincuente es el pobre, lo dicen sin pensar en las condiciones que llevaron a esa persona a tomar esa decisión. Ahora esas mismas personas son las que reeligen a quién roba a millones. El funcionario corrupto, que tuvo mucha mas educación (por lo menos de la académica), que no tuvo ninguna necesidad básica insatisfecha, pero que sin embargo comete esos delitos. 
Sé que va a cuestionarse esto que escribo, sé que muchos no van a estar de acuerdo.
Estoy convencido de que los problemas que tiene el país se solucionan con educación, constantemente lo digo, bueno pues cuando lo hago me refiero a la educación de muchas personas que a pesar de tener ciertos conocimientos, no escapan de aquellas ideas que años atrás fueron impuestas por el italiano Lombroso, y el inglés Gall, personas que consideran delincuente al pobre o al que tiene ciertos rasgos físicos que lo “encasillan” como tal, y no al ministro o vicepresidente, que con su vida ostentosa pone en evidencia la imposibilidad del incremento honesto de su patrimonio. No me refiero puntualmente a este gobierno, creo que estas palabras se aplican a la mayoría de los gobiernos que tuvimos desde el regreso de la democracia, desde mi punto de vista, la mejor forma de gobierno que tenemos, pero que no funciona si, como sociedad, no hay la suficiente inteligencia para elegir a quienes votamos.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Ahí estamos.

Hoy me levante y salí a caminar, ya los edificios que me rodeaban y los saludos de los vecinos, -con insomnio al igual que yo-, me sirvió para darme cuenta que caminaba por el barrio de Almagro, pero eso no me sorprendió, no era la primera vez que me pasaba algo así.
Seguí dando vueltas, llegue a la capilla San Antonio, vi los murales, las pintadas de unos pibes jugando a la pelota conmemorando el nacimiento de un club, que con los años se convirtió en algo mas que un club; vi los colores mas lindos en las paredes, en las banderas que colgaban de los balcones, vi gente llevándolos en remeras, en cintintas enganchados con alfileres en sus ropas, llevándolos con orgullo. 
Sí, esta mañana amanecí nuevamente cerca de Av. La Plata.      

lunes, 11 de agosto de 2014

El miércoles parece no llegar.

Incontables vueltas en la cama, luego de haber dormido tres o cuatro horas, así pasan estos días ¿hace cuánto?, no sé, mas que días tendría que decir semanas. 
Incontables palabras, incontables silencios, incontables pensamientos, que me dejan viendo un punto fijo, entonces llegan y me preguntan “¿Qué te pasa?” y les digo que es por el miércoles, que estoy por morir de ansiedad, algunos lo entienden y otros no.
Incontables vueltas por la ciudad, caminatas en las que llegan recueros de viajes, de canchas, de mis amigos, familia cuerva con la que compartimos tantas alegrías, tantas risas. Aparece mi viejo, claro, cómo no va a aparecer él que ahora, que hace días, semanas, también solo duerme dos o tres horas.
Incontables pensamientos, ¿habrá algo mas incontable que los pensamientos?, entonces pienso en el infinito y llega Borges, que ironía, él que no entendía al fútbol, que jamás supo lo que es el amor que genera el que para mí es el mas maravilloso de los juegos. Ya que vino Jorge Luis, vinieron también los libros, entonces los busco. 
De pie les hablo, y espero sus respuestas, les pregunto qué pueden ofrecerme a esta hora. El primero que dijo algo fue el gordo Soriano, que sí sabe lo que es amar a un club, desvelarse por la combinación de dos colores, para mí los mas hermosos, y me cuenta este fragmento: “Recordé su andar cansino durante un partido, en el instante en que el Gallego González, con treinta y tres años a cuestas, metió sobre el final el gol del triunfo de San Lorenzo. Unas horas antes había perdido a su padre. Lenta, dolorosamente, lo venía perdiendo desde hacía dos años y su madre pasaba casi todo el día en el hospital. A lo largo de su vida el Gallego llevaba marcados ciento cinco goles en no sé cuántos clubes y ahora, a esta edad, esperaba una nueva oportunidad en el banco de suplentes. Veira lo llamó para que entrara en los últimos veinte minutos y allí fue el Gallego, sin haber dormido, recién venido del velorio, a ponerle la cabeza al primer centro decente que le tiraron.
Así son las novelas del fútbol: risas y llantos, penas y sobresaltos. González corrió con los brazos en alto a saludar la memoria de su padre. Llevaba lágrimas en los ojos y sus compañeros lloraban con él. De esa pasta están hechos los goleadores. Fantasmas que salen de ninguna parte.”
Dejo el libro, y afuera las primeras señales del sol llegan, recién es lunes, todos se quejan del lunes por ser el comienzo de la semana en la que tendrán que ir a trabajar o a estudiar, yo me quejo porque el miércoles parece no llegar.

sábado, 7 de junio de 2014

05-06-14.

"Por poder que hayas juntado, 
no te pienses cordillera.
Porque en la vida rutera 
aquel que se crea muy grande, 
se para junto a los andes, 
y es un enano cualquiera." 
Atahualpa Yupanqui.

No todo aquel que tiene abiertos los ojos ve, no todo aquel que ve comprende. 
A través de la historia ocurrió, quien detenta el poder, lo ejerce en forma injusta, olvidándose por completo que su posición es “en representación” del pueblo, y no “en represión” del mismo.
Dicen que quien esta arriba no mira para abajo, creo que no es así, miran y saben lo que hacen, para ellos el único interés es permanecer en su lugar, su carencia de personalidad les hace creer que estando arriba se es mejor. Los de abajo son solo un número, usado y desechado.
Ustedes, señores de arriba, sepan que sus actos son los determinantes de una eterna -lamentablemente creo va a ser eterna- guerra de pobres contra pobres.
Ustedes que miran todo desde arriba, sin ningún tipo de necesidad económica, sufren de otra pobreza, se encuentran carentes de todo sentimiento, su pobreza es espiritual. 
Pobres individuos vestidos en sus fueros, sintiéndose superiores e imprescindibles, pobres sujetos que no saben escuchar ni hablar, que solo levantando la voz y el garrote, se saben expresar.

miércoles, 30 de abril de 2014

Siempre está San Lorenzo.

a Ernesto Sibilla, que me heredo lo mas lindo.

Acá estoy nuevamente sin dormir, como cuando era chico, cuando me desvelaba pensando en qué va a ser de esos noventa minutos que jugaban apellidos que yo usaba cuando jugaba a la pelota con mis hermanos.
En aquellos tiempos tenía otros pensamientos que ocupaban mi mente, pensamientos de niño, cosas como que se venían los exámenes y pruebas en la escuela. El tiempo pasó, los problemas fueron modificándose, pero los noventa minutos que juegan apellidos nuevos, siguen siendo el motivo de mis desvelos.
Ahora, cuando vuelvo a la casa de mis padres, cuando tomamos mates mi mamá pregunta “¿Cómo estás?”, y me deja que cuente de mi vida, de lo poco que cuento porque siempre fui así. Mí papá nunca me pregunta eso, esas preguntas son de mi vieja, mi viejo se preocupa a su manera de esos temas, o cuando tiene algo así que decirme se lo dice a mi vieja para que sea ella la que pregunte. Él habla de otras cosas, mientras tomamos mate mi viejo me habla de Gentiletti, me dice que no puede ser que siga siendo titular, le digo que hace tiempo San Lorenzo no tiene alguien confiable atrás, y él me dice que lo ponga a Kannemann entonces, que el gringo va a defender como nadie.
Lo escucho a don Sibi y me doy cuenta que él también esta sin dormir, sé que al igual que yo, tiene infinidad de pensamientos, de problemas que ocupan su mente, pero sé perfectamente que San Lorenzo lo desvela.
Acá de nuevo me encuentro con insomnio, agarro algún libro y mi mente no ve las imágenes que el me muestra, entonces lo dejo y enciendo la televisión pero tampoco encuentro algo que me distraiga. Sentado en la cama estoy pensando en un partido de fútbol, y sé que quienes intentan darle una explicación a todo, van a buscar y enunciar una y mil veces sus teorías, pero como siempre les digo: “El corazón tiene razones que la propia razón no va a entender”.
Ahora que ya soy una persona adulta, o se supone que lo soy, que ya en mi interior los problemas cambiaron, las preocupaciones de niño desaparecieron para darle lugar a las preocupaciones de adulto, veo algo que siempre supe, me doy cuenta que siempre está San Lorenzo, que jamás voy a dejar de pensar en esos noventa minutos, que son mas de noventa, siempre van a estar esos partidos que no los juego pateando la pelota, pero si lo hago de otra forma, y entonces buscó una nueva posición en la cama, sabiendo que va a ser en vano, este insomnio no tiene cura.

martes, 15 de abril de 2014

Sudestada.

Lo había escuchado en el último viaje, es un fenómeno que suele darse sobre el final de la tarde, “Sopla la sudestada y desaparece la playa.”, contó una de las amigas que conoció.
En esa semana recorrió la ciudad, habló con personas desconocidas hasta ese momento, escuchó historias y recomendaciones de lo que podía ver, y también salió a caminar solo.
Dio vueltas por la plaza central, vio algunas esculturas, plazoletas, y por supuesto la playa.
Salir a caminar por una ciudad nueva, llevando el bolso con un cuaderno y un libro, es una actividad que le agrada.
En una de las últimas tardes en que el sol poco a poco comenzaba a bajar, dejo el bolso bajo un árbol y fue al agua, entonces pudo ver a la sudestada que hacía desaparecer a la playa.
El viento agitaba las aguas que a su vez avanzaban sobre la arena, cubriéndola. Presente en ese lugar, como en todos los que había visto, como en todas las personas que había conocido -porque él está convencido que uno esta formado de las personas y lugares que conoce, como a su vez algunas personas y lugares están formadas con algo de él-, vio a las ramitas agrupadas, como reunidas una junto a la otra, flotando.
Se sumergió y permaneciendo unos minutos bajo el agua.
Sentía como las olas lo movían, y al salir se encontró en otro lugar, mas alejado de donde se había sumergido. Nado hasta las ramitas, pero ellas ya estaban dispersas, lejos una de la otra, entonces se dio vuelta y se dirigió hacia las boyas, hasta el lugar en el que con sus pies le costaba tocar el fondo, fue cuando lo dijo, -luego lo escribió-: “Hay momentos en que la vida nos junta, nos amontona como ramitas, pero la vida también tiene su sudestada que sopla, y aunque nos aleje, esos vientos en algún momento se calman, solo hay que mantenerse a flote ramitas, quizás mañana nos volvamos a ver.”

miércoles, 26 de marzo de 2014

25/03/14.

“Vive tu memoria y asómbrate.”
Jack Kerouac.


Vamos a pedir una justicia más justa, con jueces dignos que merezcan el puesto que tienen, que obviamente no son los que nos investigan.
Vamos a buscar democratizar los medios de comunicación, para que -como lo hicieron constantemente- no defiendan a otros intereses que van contra el bien general. Vamos a hacerlo para que no inventen una verdad inexistente, para que no mientan, y en el caso que tengan que hacerlo, sea con nuestra “verdad”.
Vamos a buscar todos, unidos y organizados, la felicidad del pueblo, dándole diversión, no distracción como dicen algunos, diversión. Que cada televisor transmita todos los partidos, no importa cuánto cueste hacerlo, la educación y la salud, las escuelas y hospitales no necesitan la inversión que destinamos al fútbol, hace ya tiempo los médicos y docentes públicos ganan sueldos dignos, y las instalaciones en las escuelas y hospitales son las mejores.
Cantemos todos juntos esas canciones que emocionan, con las que crecimos, claro que sin cobrar por nuestra presentación ya que lo hacemos para recordar una fecha especial. Nosotros somos artistas populares, venimos de abajo, y jamás podríamos cobrar un peso al estado. Y presten atención, no lo hacemos no porque no tengamos problemas económicos, porque realmente no necesitamos ese dinero, lo hacemos porque nuestros principios morales nos indican que es muy probable que ese dinero va a ser mejor utilizado en otras áreas. Nosotros festejamos con el pueblo, y al igual que el pueblo, no cobramos por estar hoy.   
Todos juntos vamos a dar el mejor discurso, ese que toque las emociones mas profundas de nuestra gente, ese que diga que nuestra lucha es igual a la que sostuvieron otras personas que creyeron en un mejor lugar. Vamos a hacerlo aunque tiempo atrás hicimos lo contrario.
Vamos, que quizás a algunos su amnesia les permita dejarnos acá, por los demás ya sabemos no importa, a su amnesia la seguiremos comprando.

jueves, 20 de marzo de 2014

Abrazos de perros.

A Furia, Chupete, La China, Rambo,
Charly, Patán, Julio, Chooper,
Fidel, Tanque, y los que vendrán.


No importa cuánto tiempo te ausentes, al regresar siempre va a ser igual, ellos te van a tirar al piso con abrazos sinceros.
Alguna vez escuche, o leí, -con el tiempo mi memoria no recuerda de dónde vienen las historias-, que al llegar a tu hogar, el abrazo de un perro siempre va a ser único. En esa línea de tiempo que se llama vida, primero tus padres, luego tu novia, finalmente tus hijos, te darán grandes abrazos de bienvenida, pero ninguno será igual al que te dan tus perros cuando llegas a casa. 

lunes, 3 de marzo de 2014

Palabras de un Duende.

Y nunca voy a dejar de jugar por algo tan estúpido como “la edad”, dije satisfecho, e imaginando -sí, tengo mucha imaginación-, que esas palabras perfectamente podrían ser de un Cronopio.
“¿Qué es la edad?”, preguntó el Duende, que siempre tiene esa forma tan particular de mostrarme que si hay un Cronopio en este departamento -sin contar a los que habitan mis libros, pinturas, fotos, discos  y esculturas-, es él. 

domingo, 2 de febrero de 2014

Y cuando.

“…por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.”
Mario Benedetti.
“Enamorarse y no”.



Y cuando volvió ella lo miró, esperaba su abrazo, la sonrisa que tiempo atrás le daba seguridad, pero él continuó su camino, cruzó a su lado y aunque le sonrió, esa sonrisa fue solo por amabilidad.
Lo que fueron, lo que alguna vez crearon, había quedado en el tiempo, él lo había dejado en otro lugar, y aunque en algún momento pensó que no podría, que hacerlo sería imposible, sabía que dejarla era necesario para continuar.
Ella, al verlo cruzar a su lado comprendió el cambio que se avecinaba, y en menor medida lo comprendió a él, sabía que nada podía reprocharle, después de todo ella lo había dejado también en algún otro lugar.      

martes, 14 de enero de 2014

El juego en que andamos.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.


Juan Gelman.

(Solo los hombres mueren, los poetas son eternos).