martes, 18 de septiembre de 2012

MIENTRAS ESCRIBO.

Cuando sobre el papel la pluma escribe,
a cualquier hora solitaria,
¿quién la guía?
¿A quién escribe el que escribe por mí, 
orilla hecha de labios y de sueño,
quieta colina, golfo,
hombro para olvidar el mundo para siempre? 

Alguien escribe en mí, mueve mi mano,
escoge una palabra, se detiene,
duda entre el mar azul y el monte verde.
Con un ardor helado
contempla lo que escribo.
Todo lo quema, fuego justiciero.
Pero este juez también es víctima
y al condenarme, se condena:
no escribe a nadie, en sí se olvida,
y se rescata, y vuelve a ser yo mismo.

Octavio Paz.

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