miércoles, 4 de julio de 2012

Mañana.


“¡Hay tantas auroras que aún no han resplandecido!”.
Rig-Veda.
(Del comienzo de “Aurora”, de Friedrich Nietzsche.)



Como todos avanza hacía lo desconocido, es que por más que tengamos ciertas certezas hacía donde ir, todos vamos hacía lo desconocido. Saber eso le agrada y piensa: “Está bien que sea así, conocer el futuro tornaría a la vida aburrida”.
Con el tiempo fue resignando supuestas seguridades que algunas personas buscan, se fue alejando de esas personas que creen que lo importante en la vida esta determinada por el dinero, título o trabajo que tengan, y lo escuche decir alguna madrugada: “Cuan equivocados están, pues hay valores que no se compran, que no los vi en tantos abogados, médicos, o ingenieros que conocí, ni en quienes llegaron a lo más alto de una empresa. No en todos claro, porque generalizar ya se sabe siempre esta mal”.
Ahora que tomo un camino que le hace bien, en el que se siente bien, pasa la mayor parte del día leyendo y escribiendo. Ahora, en este nuevo camino, alejado de falsas seguridades siente a su lado a buenas amigos, los que estuvieron siempre, y vio alejarse a las otras personas que solo buscaban aquellas falsas seguridades, vio sus verdaderos rostros tras sus máscaras.
Ahora que camina en forma distinta ve una luz en el horizonte, un resplandor muy fuerte, lo ve y le parece tiene un nombre, avanza hacía ella, hacía la luz, va hacía lo desconocido, sin saber lo que va a venir.

1 comentario:

  1. ¿Esa luz tendrá su nombre? ¿O llevará el nombre de todo aquello que lo contiene?, ¿de su fin más alto? Sentí a esa luz provenir de sí mismo, cuando ha descubierto qué camino tomar, lo visualiza exteriormente.
    Muy bueno, Duende... coincide con una instancia que estoy atravesando desde hace un tiempo, espero no perderla.

    Abrazos.

    ResponderEliminar