martes, 11 de diciembre de 2012

El mercado. (Cuento de Edward Bellamy)

Erase una vez un país muy, muy seco donde apenas había agua y el sol ardiente abrasaba desertizador, a todos sus habitantes. Unos aventureros habían encontrado unas lejanas fuentes de agua y preveyendo el abastecimiento, habían construido grandes depósitos para contenerla. El problema era traerla y para eso llamaron a la población y le hablaron. Hay que traer el agua desde las fuentes y para ello os ofrecemos un trato: por cada cubo que traigais os pagaremos un penique y por cada cubo que consumais os cobraremos dos peniques, en la diferencia estará nuestro beneficio y a cambio tendremos agua todos.A esos hombres se les llamó los CAPITALISTAS. A los hombres del pueblo no les pareció mal y empezaron a acarrear el agua desde las lejanas fuentes y empezaron a verterla en los depósitos. Por fin tenían agua para todos, ocupación y podrían calmar la sed... no era un mal trato. Ocurrió que acarrearon el agua durante el tiempo suficiente hasta que se llenaron los depósitos. Entonces los dueños de los depósitos les dijeron a los acarreadores: ya no hace falta más agua, los depósitos están llenos... La gente fue consumiendo sus peniques para comprar el agua que necesitaban y ya no tenían peniques mientras los depósitos rebosaban. Entonces pidieron agua y los CAPITALISTAS les dijeron que no podían dársela si no pagaban el precio estipulado y estos dijeron que ya no tenían peniques porque los habían gastado para el agua que necesitaban. Los CAPITALISTAS lo dejaron claro, ESTO ES UNA CRISIS...no hace falta que traigais más agua. La gente se fue enfureciendo viendo que a unos les sobraba el agua mientras la mayoría moría de sed. Entoces los CAPITALISTAS enviaron a a los rabinos, pastores, sacerdotes, imanes para que hablaran al pueblo y le dijeron: "No hay agua porque hay mucha", "careceis de agua porque sobra en los depósitos","ireis a un sitio en la otra vida lleno de fuentes", "todo se debe a las manchas del sol", "es por la falta de fe..." la gente dejó de escucharles y se fue enfureciendo cada vez más con los religiosos y con los que les pagaban sus sermones en agua. Ante esto los capitalistas seleccionaron a los más fuertes y a cambio de agua les encargaron de vigilar sus casa y sus depósitos contra el pueblo enfurecido que se fue calmando bajo el garrote de los más fuertes. Mientras, los CAITALISTAS seleccionaron a las mujeres más bellas a las que compraron con agua y comenzaron a despilfarrar en baños y chapoteos y bebiéndose el agua almacenada mientras el pueblo moría de sed y golpes...hasta que se vaciaron los depósitos. cuando ocurrió esto los CAPITALISTAS volvieron a llamar al pueblo y anunciaron "La CRISIS HA TERMINADO", podeis volver a traer agua en las condiciones pactadas...y así ocurrió. Y ocurrió una vez y otra y otra hasta que salieron de los barrios unos hombres que llamaron AGITADORES y hablaron al pueblo: Pero no os dais cuenta que cuanta más agua traeis más rápidamente llenais los depósitos y antes os quedareis sin ella porque no os acanzarán los peniques?...¡Basta! Vamos a construir nuestros propios depósitos y traeremos agua pero ¡¡¡PARA TODOS!!! mientras desguazaban sus puertas para armarse de estacas y defender sus construcciones... ...y los CAPITALISTAS temblaron viendo que su negocio había llegado a su fin.

martes, 4 de diciembre de 2012

“Me verás volver”.

Llegamos al mediodía, ya los quinchos estaban colmados de gente, la vez anterior habíamos llegado primeros, antes que los demás grupos. Buscamos las sombras de los mismos árboles que nos cobijaron la vez anterior, esta vez necesitábamos mas de sus sombras ya que el calor era agobiante. Habíamos vuelto, había vuelto, aquel lugar es de esos que para mí tienen magia, la percibo, lo hacía antes incluso de conocerlo, esa tierra me llamaba y tenía que ir, fue así el primer viaje, luego este último, y hoy acá ya en mi departamento escucho nuevamente a esa voz llamándome. Te puedo asegurar que me verás volver, como dice el lema que vi en muchas remeras y gorros el domingo, me verás volver a aquella que siento es una de mis casas. Nos volveremos a ver amor.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Señales.


Y voy dejando señales,
yo que me alejo de todos,
que estoy un tiempo
y después desaparezco,
a vos te dejo señales.
Son digamos,
pequeñas migas de pan
como en aquel cuento infantil,
no para mí, para poder regresar,
son señales para vos,
para que veas donde estoy.
 Voy dejando rastros
que no sé si sirven de algo
pero ahí están,
que espero veas,
no son para que tomes
este camino,
estoy convencido
que cada uno debe elegir
constantemente su camino.
Esas señales
que de vez en cuando suelto,
solo quieren decirte,
recordarte,
hacerte saber,
que has convertido
en verdaderamente agradable
aquel camino que compartimos.

lunes, 19 de noviembre de 2012

El alegato.

- Declare su versión de los hechos. - Mandó el juez.
 El escribiente, las manos en el teclado, transcribió los dichos del acusado, conocido por su apodo de El tornillo, residente de la ciudad de Melo, mayor de edad, de estado civil soltero, de profesión desocupado.
El acusado no negó su responsabilidad en el delito que se le imputaba. Sí, él había estrangulado una gallina que no era de su propiedad. Alegó:
- Tuve que matarla. Hacía tiempo que me chillaba la panza vacía.
Y concluyó:
- Fue en defensa propia, señor juez.

Eduardo Galeano, de "Bocas del tiempo".

martes, 30 de octubre de 2012

No sé.


No sé porque buscar escribir lo que esa voz habla,
lo que cuenta por las noches cuando todo esta en silencio.
No sé porque escribir pero sé que es imposible no hacerlo.
Es imposible y antinatural callar la voz,
silenciar a ese grito que nace,
que llega y pide libertad.
Viajes, rutas, montañas o mar,
escucho que esa voz menciona esas palabras.
La escucho, sale no sé de dónde pero es un lugar que conozco,
que aprendí a escuchar.
Ahora, -siempre-, pero hoy mas que otras veces,
sale esa voz que habla de lo que leí, de lo que escuché,
también de lo que de vez en cuando intento escribir.
No sé si lo sabes, pero a veces llegas.
Creo que lo sabes, llegas algunos domingos,
venís sin hacerlo.
Ahora que es domingo,
que escucho a esa voz que cuenta
de silencios y paisajes que hay que buscar,
hoy que busco palabras que transmitan
en forma ordenada algo de lo que esa voz cuenta,
llegaste de alguna forma, no sé si sabes,
y no sé si quiero que sepas, creo que sí, pero realmente no lo sé.
Algunos domingos soles llegar,
tan callada como esa voz que habla de libertad,
no es casualidad, fuiste para mí eso, libertad.
Escuchar a una voz que en forma callada menciona viajes,
mezcla años pasados, algunos presentes,
mezcla climas y ciudades, libros también claro,
mezcla todo para dejarme diciendo: “no sé”. 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Hermann Hesse.

“Nunca ha tenido hombre alguno una necesidad más profunda y apasionada de independencia que él. En su juventud, siendo todavía pobre y costándole trabajo ganarse el pan, prefería pasar hambre y andar con los vestidos rotos, si así salvaba un poco de independencia. No se vendió nunca por dinero ni por comodidades, nunca a mujeres ni a poderosos; más de cien veces tiró y apartó de sí lo que a los ojos de todo el mundo constituía sus excelencias y ventajas, para conservar en cambio su libertad.” Fragmento de “El lobo estepario”. 

martes, 16 de octubre de 2012

Alturas.


Es una voz que llama,
que invita a alejarse.
Es la necesidad de los vientos,
de los cerros y montañas.
La soledad de paisajes invita a que vuelva.
Es el sonido de otras voces,
internas y externas voces que hablan,
que invitan a partir hacía las alturas,
en donde el tiempo de las ciudades no existe,
en donde el alma se libera,
donde es realmente libre.
Se acerca ese tiempo de subir.
Dejar las absurdas complicaciones de la ciudad
para subir.
Ser un poco cactus, otro tanto piedra,
algo de cóndor.
Antiguas voces me llaman,
piden que vuelva,
las escucho con claridad.
Ahora que comprendo algo de lo que me rodea,
ahora que sé soy presencias y ausencias,
algo que deje en muchos lugares,
algo que traje de otros mas,
esas partes necesitan rencontrarse,
y me exigen regresar.
Se hacen presentes en voces que me hablan.
Internas y externas voces que piden viajar. 

lunes, 8 de octubre de 2012

Tanto horizonte.


Definitivamente desapareció.
Como esas imágenes que vemos en sueños,
que al abrir los ojos desaparecen,
de esa forma se fue.
Se fueron sus sonidos y silencios,
sus palabras únicas.
Se fue,
y siempre supe que así sería,
ambos lo sabíamos.
Palabras únicas que dijo,  
palabras que están y no están.
Definitivamente desapareció,
y cómo no lo iba a hacer,
con tanto horizonte por ver.
Hoy creo la entiendo, y tendría que imitarla,
cargar algo en una mochila y desaparecer.      

martes, 18 de septiembre de 2012

MIENTRAS ESCRIBO.

Cuando sobre el papel la pluma escribe,
a cualquier hora solitaria,
¿quién la guía?
¿A quién escribe el que escribe por mí, 
orilla hecha de labios y de sueño,
quieta colina, golfo,
hombro para olvidar el mundo para siempre? 

Alguien escribe en mí, mueve mi mano,
escoge una palabra, se detiene,
duda entre el mar azul y el monte verde.
Con un ardor helado
contempla lo que escribo.
Todo lo quema, fuego justiciero.
Pero este juez también es víctima
y al condenarme, se condena:
no escribe a nadie, en sí se olvida,
y se rescata, y vuelve a ser yo mismo.

Octavio Paz.

martes, 4 de septiembre de 2012

04-09-12

Creo que Voltaire dice: “No estoy de acuerdo con lo que dices pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo”. Últimamente noto mucha intolerancia con respecto a puntos de vista u opiniones políticas, y quienes critican al gobierno son acusados de “fachos” (entre otras cosas), y a su vez quienes defienden al gobierno son acusados de “cómplices”. No creo que cuestionar un gobierno me convierta automáticamente en partidario de gobiernos anteriores, que -personalmente- creo son tan corruptos como este, mucho menos en fascista, como tampoco creo que alguien que defienda por sus convicciones o creencias políticas a este gobierno lo haga por algún sueldo o remuneración. 
Hay un nivel de agresión evidente y se busca siempre estar de un lado o del otro, “si no opinas como yo sos traidor” etc. Ahora por ejemplo se cuestiona el uso de la cadena nacional en el día de ayer, cuando me parece hay muchas otras cosas más importantes que criticar o cuestionar al gobierno. Por mi parte tengo muchas objeciones que las haré -o no- cuando sea o lo considere necesario, pero hoy me es imprescindible hacer esta critica, y es que culpa de la cadena nacional de ayer no emitieron “Peter Capusotto y sus videos”. Una injusticia.

viernes, 10 de agosto de 2012

Apocalipsis según Juan.


Salieron del departamento, ella primero él detrás. La mañana tenía el silencio de los domingos a las ocho y media o nueve, ese silencio de las mañanas en las que nadie aún se despierta y los que si no se levantan de la cama, horario en que pocas personas caminan por las veredas y los autos aún no circula por las calles, el viento de otoño era agradable y el sol que se levantaba por los edificios cubría a la ciudad de un naranja claro.
Permanecieron en la vereda uno frente al otro inmóviles hasta que Juan escuchó el primer estruendo. Al girar se encontró con los dos primeros caballos, el blanco y el rojo, montados por sus delgados jinetes llegaban del fondo de la calle con su andar rápido y seguro, el galope rompía con el silencio de la mañana y desataba el caos. Sorprendido volvió la vista hacía Nora y a pesar de que ambos se encontraban desconcertados, ambos también sabían lo que se avecinaba, era el fin del mundo, o el fin de un mundo, pero lo cierto era que un fin se avecinaba. 
Con ruidos mucho más fuertes, el tercer caballo, el negro, atravesó los edificios del frente, los espeluznantes gritos de su jinete terminaban de sellar los labios de Juan, de quitarle las palabras que quería y había pensado en decir. Angustiado, con el corazón acelerado buscaba calma en su interior, aunque era inútil, el final era inevitable y sabía que ya no podría recuperar el paraíso que estaba por perder.
Nora, que también sabía lo que se avecinaba, que incluso lo supo antes que Juan, buscó sus ojos.
De pie, frente a frente, en una ciudad que con su silencio los aturdía, permanecieron inmóviles sin decir una palabra, quizás porque lo dicho en la noche había sido suficiente, quizás porque los ensordecedores gritos que traían los jinetes no les permitían concentración. Nora mantuvo su vista en los ojos de Juan y él en esa mirada se encontró con el último corcel, el bayo, y a su delgado jinete que al pasar delante agitó su látigo lacerando su corazón, dándole el golpe final, un golpe certero que terminaba por desatar su apocalipsis.
Envueltos en llamas, sin decir una palabra se despidieron en la mañana del domingo que continuaba siendo tan callada como lo es siempre en esta ciudad a las ocho y media o nueve, cuando nadie aún se levanta, y el viento del otoño agradable acariciaba sus cuerpos y el sol los cubría de un naranja claro.

sábado, 28 de julio de 2012

Odiseas.


“Dime, Musa de este hombre ingenioso que vagó tanto tiempo,
después de haber destruido la ciudadela de Troya.”
Canto I, “La Odisea", Homero.


No dejaste de ser un universo,
con un cielo lejano por alcanzar.
Qué estrategias elaboraste,
con qué formas te creaste,
qué rumbos buscaste hasta este presente.
Hoy -sin hacerlo- viste nuevamente a aquella princesa,
cielo inalcanzable que es también un universo.
Nuevos rumbos debieron seguir,
inevitables trayectos por transitar.  
Ayer te topaste con algunas sirenas de dulce cantar,
de las que solo saben hacer naufragar.
¡Ah ingenuos marinos!
seducido por su dulce cantar,
que encierra crueldad.
Y atravesaste aquellas aguas agitadas.
Hoy lejos de su isla,
forjando futuros presentes,
planeas nuevos viajes,
buscas nuevos rumbos,
que a pesar de lo sencillo en su trayecto,
sabes se convertirán en interminables odiseas.

miércoles, 4 de julio de 2012

Mañana.


“¡Hay tantas auroras que aún no han resplandecido!”.
Rig-Veda.
(Del comienzo de “Aurora”, de Friedrich Nietzsche.)



Como todos avanza hacía lo desconocido, es que por más que tengamos ciertas certezas hacía donde ir, todos vamos hacía lo desconocido. Saber eso le agrada y piensa: “Está bien que sea así, conocer el futuro tornaría a la vida aburrida”.
Con el tiempo fue resignando supuestas seguridades que algunas personas buscan, se fue alejando de esas personas que creen que lo importante en la vida esta determinada por el dinero, título o trabajo que tengan, y lo escuche decir alguna madrugada: “Cuan equivocados están, pues hay valores que no se compran, que no los vi en tantos abogados, médicos, o ingenieros que conocí, ni en quienes llegaron a lo más alto de una empresa. No en todos claro, porque generalizar ya se sabe siempre esta mal”.
Ahora que tomo un camino que le hace bien, en el que se siente bien, pasa la mayor parte del día leyendo y escribiendo. Ahora, en este nuevo camino, alejado de falsas seguridades siente a su lado a buenas amigos, los que estuvieron siempre, y vio alejarse a las otras personas que solo buscaban aquellas falsas seguridades, vio sus verdaderos rostros tras sus máscaras.
Ahora que camina en forma distinta ve una luz en el horizonte, un resplandor muy fuerte, lo ve y le parece tiene un nombre, avanza hacía ella, hacía la luz, va hacía lo desconocido, sin saber lo que va a venir.

martes, 26 de junio de 2012

A la cancha.


Y la primera vez tenía que ser así, en estas circunstancias. No fue con el equipo puntero que salía campeón si ganaba, no claro que no, fue con el equipo en descenso directo, dependiendo de otros resultados, con un número 10 rengueando, pero que siente a los colores en su piel y sobre todo en su corazón como todos los que estuvimos ahí.
La primera vez en la cancha tenía que ser en un micro con cuarenta personas cantando las doce horas que nos separan de Capital Federal, cuarenta personas que hasta hace meses eran desconocidos, San Lorenzo tiene ese poder de unir, no solo trajo amigos a mi vida, en todo el país, algún tiempo atrás trajo también un amor.
Tenía que ser en estas circunstancias la primera vez en la cancha, como cantamos en todo el viaje y todo ese domingo “… en los malos momentos siempre te voy a acompañar...”, y quienes no entienden de esta pasión me miran extrañados, pero bueno ya se sabe buscar entendimiento a cuestiones del corazón es absurdo e inútil, “el corazón tiene razones…” etcétera.
Años, muchos años atrás nació esta sentimiento que determina mi humor, que se lleva mis pensamientos, que me entrega largas noches de insomnio pero en las que me encuentros con los mejores sueños, como fue el de este viaje a la cancha.
Podría estar todo el tiempo hablando y escribiendo sobre vos, sé que voy a estar todo el tiempo hablando y escribiendo sobre vos. 

sábado, 16 de junio de 2012

Araña y mosca.


No sabía hacer otra cosa más que tejer, tejía y tejía, estaba en su naturaleza; y él por su parte no sabía más que avanzar de esa forma, ir por ahí como ausente, como distraído viendo lo que no lo rodeaba, viendo algo que los demás no veían.
Entonces ocurrió el encuentro.
Algo en su forma de andar, como ausente o distraído, fue lo que en ella despertó a sus instintos, y tuvo que hacerlo.
Distraído como siempre, viendo lo que no lo rodeaba, lo que los demás no veían, se encontró con una de sus redes.    

miércoles, 6 de junio de 2012

Cualquier viaje.




El viaje empieza casi por todo,
lo que esta y lo que no,
también por lo que me voy.

En el suelo veo la misma tierra
el mismo pasto entonces necesito irme,
ver otros cielos.

En un viaje el entorno va cambiando.
Dejo algunas cosas,
partes que no necesito,
o no me necesitan.

Encuentro otras más,
quizás que salí a buscar,
y algunas que me buscaron.

Algo nos hace viajar.
Me voy como otras veces,
y seguramente cuando vuelva,
nada sea igual.

Algo siempre cambia,
algo siempre nos hace viajar.

lunes, 28 de mayo de 2012

Sobrevuelos: "Me quieren echar del aeropuerto" *


* Columna de Viggo Mortensen, página oficial de San Lorenzo (www.sanlorenzo.com.ar) 

A media hora de nuestra salida del aeropuerto Dulles en Washington, D.C. estoy viendo el partido contra Newell's en la compu, cerca de la puerta de embarque para nuestro avión. Y de repente Romagnoli hace magia corriendo por la banda izquierda, y le da una última oportunidad a Gigliotti, que ya había fallado en dos oportunidades clarísimas para ganar este partido increíble. Yo grito:
GOOOOOOOOOOOOOLLLLLLLLLLLAAAAAAAAAAAZZZZOOOOOOOOOOOOOOOO con toda mi alma y empiezo a pegar saltos por todos lados como un ciervo espantado entre los pasajeros y sus valijas: ¡¡¡¡¡PIPI!!!!!!PIPI!!!!!!!!PIPI!!!!!!!!!! 

La gente no entiende lo que está pasando, no entiende porque estoy gritando y saltando, no saben si lo de gritar ¡PIPI! una y otra vez significa que me he meado encima, o si me he hecho daño de alguna manera. Un señor con uniforme militar del U.S. Army, probablemente recién vuelto de Irak o Afganistán se levanta y se me acerca rápidamente diciendo "Cool it, man!! Easy now…what's wrong, what happened???…"  Ni caso -- digo gritando el gol. "CALM DOWN SIR!" Vuelvo corriendo a la pantalla de mi compu repitiendo "¡GOL, GOL, GOL…!" para asegurarme que es verdad, para ver si aguantamos el 3-2 unos minutos más. Como ya paré de gritar y solamente miro la compu, creo que el militar se aleja y se sienta. Los otros pasajeros también se van calmando, y algunos se ríen un poco. 
Todos menos uno que es alemán -- o austríaco o suizo -- que me pregunta si yo soy Victor Mortensen. Le digo que sí. "Fussbal!", me dice con una sonrisa, acercándose a la compu para ver qué partido es. "Ja, fussbal", le contesto. "San Lorenzo de Almagro fussbal." le digo. Este me entiende, al menos."Argentinien, ja?" "Si, señor. Argentina, First División. Buenos Aires. The game is almost finished." ("…casi terminó el partido", le digo) Le dejo un hueco para que vea conmigo los últimos minutos. Cuando han pasado 30 segundos de los 4 minutos agregados por el árbitro dos policías tipo seguridad de aeropuerto me agarran y me alejan de la compu, diciendo. "Sir, what is WRONG with you???"  Lo miran al amigo germánico pero lo dejan libre. A mí me apartan de la compu y de la gente. Sigo oyendo los comentarios de los del canal 7 en la página de Rojadirecta: "…remontada histórica…gran victoria..."    Los policías me piden el pasaporte, la tarjeta de embarque, me preguntan un montón de cosas. Yo les digo que no pasa nada, que perdón pero estoy viendo un partido de fútbol y mi equipo acaba de meter un gol muy importante, que casi se acabó el partido. Mientras me hacen preguntas y miran mis documentos trato de ver por encima de sus hombros lo que pasa en la compu, a ver si el partido queda 3 a 2.  Termina y quiero gritar la victoria, pero sé que no me conviene justo ahora con estos tipos revisándome. Finalmente me dejan libre después de avisarme que si empiezo a gritar otra vez no me van a permitir volar y me van a echar del aeropuerto. El amigo del "fussbal" se les acerca tímidamente hacía el final de las advertencias y les dice, señalándome: "Das ist Victor Mortensen. Victor Mortensen der schauspieler. He is the actor… he is Victor Mortensen. King Aragorn."   Los policías no le dan bola. Me miran un momento más y entonces el que parece ser el jefe me dice "Keep the noise down, sir." ("No haga más ruido, señor")  Caminan unos 20 metros y se quedan vigilando por si pasa algo más conmigo. Cuando ven que todo esta bien y que me siento tranquilamente, se van. Resulta que el amigo es suizo. Me habla un poco de la gran victoria de ayer de Suiza 5 a 3 contra Alemania en un amistoso que se jugó en Basilea. Otra victoria histórica. Podrían haberles goleado aún más, me cuenta el amigo.
Ahora estoy volando, física- y mentalmente en las nubes como todos los cuervos. ¡Qué alivio! Partido clave, hazaña total. Nuestra cancha llena, la hinchada apoyando con todo, creyendo en el milagro. Y así fue. Un milagro de los más lindos. Después de la terrible derrota contra Unión no teníamos margen. Grande Buffarini, grandes todos. Enormes. Quedan 3 partidos más, 3 finales. Sí, se puede. Se puede.



martes, 8 de mayo de 2012

Con música de fondo.

 Habían comenzado a escribir, era una labor que tenían abandonada, ninguno sabía por qué, aunque como suele ocurrirle a quienes lo hacen iban gestando en su interior lo que escribirían más adelante, y ese “más adelante” para ellos era ahora. Pusieron música, ajustaron los márgenes del papel y buscaron las primeras palabras.
Tantos comienzos y finales, encuentros y desencuentros, nuevos e inevitables rumbos que transitaban y algún tiempo atrás se preguntaron -lo hicieron en el mismo instante- “¿Qué hubiese pasado si…?”, pero aquella noche interrumpieron la pregunta distraídos, quizás por algunas nubes  que cubrieron la luna, quizás porque alguien habló alejándolos de sus pensamientos.
Tanto tiempo que se mide en forma desigual, porque un instante no es el mismo para ella o para él ahora que están escribiendo a como lo fue ayer o lo será mañana.
Ahora él contemplando hacia atrás, hacía meses y años pasados, piensa en las barreras que alguna vez creo, barreras que le costó derribar, se pregunta también cuales serán las nuevas que se invente.
Ahora ella hace una pausa, deja de escribir y suspira, se ve hermosa cuando lo hace -siempre se ve hermosa- y se pone a cantar muy despacito con su agradable y suave voz.
Tantos comienzos que inevitablemente se dirigen a un final, tantos finales que van a determinar nuevos comienzos y ambos piensan que los días se parecen a nuevas piedritas necesarias para avanzar nuevas casillas.

lunes, 5 de marzo de 2012

El fondo de la calle.

Le ocurre siempre que viaja, se despierta, ve la hora en el reloj del micro y el cansancio lo vencen, los ojos se le cierran, ve 21:15, y se duerme, al abrir los ojos ya son las 23:45. Su mente lo abandona, parte lejos del asiento 22 del micro.
Vuelve a dormirse hasta que escucha una voz, o sueña escucharla, abre los ojos y con la frente apoyada en la ventanilla lo primero que ve es la terminal, aunque para él que está acostumbrado a grandes terminales como la de Retiro o Córdoba, esa no es una terminal, apenas es un edificio oscuro con luces amarillentas en el que solo hay lugar para cuatro micros, en un costado ve puestos que venden revistas y un pequeño bar que se encuentra cerrado.
Las piernas le duelen por las horas que lleva viajando, piensa que se encuentra en Salta, aunque no está seguro, baja y pregunta dónde se encuentran y el chofer confirma que están en Salta, que van a demorar el tiempo suficiente para fumar un cigarrillo ya que deben cargar varias cajas en esa terminal.
Se aleja del micro encendiendo un cigarrillo, camina por la terminal y sus alrededores, no hay mucho para ver aunque no sabe exactamente qué espera encontrar o ver, ese sentimiento lo acompaña hace ya bastante tiempo, es el que lo impulsan a viajar por el país, a subirse a cualquier micro que lo lleve lejos de su ciudad. Siempre que en el trabajo piden un encargado para un viaje es el primero en ofrecerse y eso trae alivio a sus compañeros ya que nadie quiere hacerlo.
Fumando llega hasta la esquina, a su espalda escucha el ruido del motor del micro y la poca luz que dan los pocos faroles de la terminal no le permiten ver más que unos 20 metros hacía el fondo de la calle, parado entre el negro de la noche y el azul del cielo nublado recordó algo que había sentido en un viaje anterior, y de repente escuchó -o creyó escuchar- una voz. No era la primera vez que la escuchaba lo que lo llevaron a pensar en que se estaba volviendo loco ya que en esa calle se encontraba completamente solo, o eso le parecía ya que no veía a nadie a su alrededor, “quizás la voz no vino de la calle y sí de otro lugar” pensó y comenzó a reírse confirmando que se estaba volviendo loco.
El cigarrillo se consumía, los minutos pasaban y él meditaba pensando en la voz que había escuchado y la pérdida de razón, hasta que el chofer con un silbido lo llamó. Regresó al micro, al asiento 22 para continuar su viaje durmiendo por momentos, despertándose otras veces, y en esos instantes en que permanecía entre la vigilia y el sueño escuchó -o creyó escuchar- nuevamente aquella voz, al abrir los ojos con la frente pegada en la ventanilla del micro vio el negro de la noche y el azul del cielo, respondió moviendo la cabeza a la voz, y continuó su viaje, su cuerpo yendo hacía el norte, y su mente hacía otros lugares.

jueves, 23 de febrero de 2012

Jujuy.

- ¿Estás preparado para verlo? – Pregunta, y él no responde más que con gestos.
- ¿Estás preparado para verlo? -vuelve a preguntar y agrega- Ya te quitaste la mochila, tomaste aire, el nuevo aire que hace tiempo te rodea. Sí, si te traje hasta acá es porque lo estás, y como veras lo hice de la forma en que te gusta. Siempre estuvo presente en vos ese grito de libertad y soledad que te lleva a alejarte por algún tiempo de todo, de todos, tenías que viajar de esta forma. – Dijo, y él una vez más respondió solo con gestos, que es como siempre responde a sus pensamientos.

jueves, 9 de febrero de 2012

Me voy.

Me voy, chau.
Creo hay que viajar siempre que se puede
y el universo se muestra constantemente,
deja ver tanta belleza que pocas veces vemos,
que no disfrutamos,
si la luna brilla hoy ¿por qué no verla?
quizás no haya otra noche,
cuesta aprenderlo pero es así.
El aprendizaje muchas veces demora en llegar,
y la vida está hecha de experiencias,
de batallas ganadas y perdidas,
de encuentros y desencuentros.
Me voy chau, quizás nos volvamos a ver,
pero no va a ser mañana, la montaña me llama.
Por algún tiempo no voy a ver a los hipócritas
y a su mundo de mentiras,
no voy a ver sus absurdas máscaras.
Estoy partiendo, llevo una carpa, una mochila,
mi limitado vocabulario que va a intentar ser poesía,
cuento, alguna historia.
Es el momento ahora, siempre es el momento ahora,
me voy como alguna vez imagine,
siguiendo esa búsqueda que sé va a ser eterna.
Me voy yendo escuchando cuestionamientos,
y supuestas certezas,
me alejo hasta quién sabe cuándo,
escuchando también palabras de aliento,
y si “…llueve a gritos…” como dice Cortázar mejor,
porque ya se sabe la lluvia y yo tenemos algo.
Para mí la vida es un gran misterio,
y viajo llevando lo que leí,
lo que me dieron y quitaron, lo que viví en estos años,
también recuerdos y olvidos.
Palabras que son más que palabras,
personas únicas que son mucho más que personas.
Voy hacía la montaña,
hacía cálidos y frescos vientos,
regalando aires de libertad.
Me voy y quizás en algún tiempo nos volvamos a ver,
será entonces hasta pronto.

martes, 24 de enero de 2012

La montaña siempre llama.

Tomar un micro ir por la 16 hasta Salta y remontar por la 9 hasta Jujuy a Tilcara, Humahuaca, o desviarse por la 52 hasta Purmamarca, quizás seguir de largo hasta la mítica 40, la montaña llama. No mas que una mochila, una carpa, y por supuesto un cuaderno, la montaña siempre llama y absurdos e ignorantes hombres que solo ven cuentas bancarias las quieren vaciar.

viernes, 13 de enero de 2012

Viajes.

Cuando los famas salen de viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de los médicos de guardia y sus especialidades.
Terminadas estas diligencias, los viajeros se reúnen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de "Alegría de los famas".
Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.
Las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las estatuas que hay que ir a verlas porque ellas ni se molestan.

Julio Cortázar, "Historias de Cronopios y de Famas".