sábado, 12 de noviembre de 2011

Uno aprende.

Un horizonte eterno, tan incierto como vasto,
nuevas cicatrices que enseñan,
que muestra donde hay que reparar esta armadura que me envuelve,
que fui y seré.

Amplio horizonte repleto de presencias y ausencias únicas
repleto también de presencias vacías.

Presente entre el silencio, entre la distancia,
ausente y lejano viajo por este horizonte
y aprendo en el camino .

Uno aprende a repararse, a armarse con lo que las caídas y golpes dejan.
El corazón aprende a endurecerse
aunque no deja de ser corazón y vuelve a confiar.

Y fue inevitable que sucediera, a pesar de que lo hayas intentado
está en tu naturaleza ser así,
fue inevitable para vos, como lo fue para mí confiar.

Horizonte eterno que nos envuelve en todas las ciudades,
en todos los mundos.
Amplio horizonte eterno y único.

6 comentarios:

  1. Hola. Qué coincidencia que acabo de terminar de transcribir un texto en el blog, entré en el tuyo, y me encontré con las presencias vacías sobre las que escribí.
    Me gustó mucho tu escrito, es positivo. A veces el corazón duele con intensidad, aunque al mismo tiempo también nos da lecciones y se endurece, como lo narraste... ¡pero cuán recompensados nos sentimos después cuando vuelven los momentos de felicidad!
    Abandoné el Facebook, creo que para no volver je. ¿Cómo te fue en la exposición donde ibas a leer tus textos?

    Un beso.

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  2. Claris note tu ausencia en el face, ya casi no hay videos de Pearl Jam (es rara esa red tiene cosas positivas pero aquello de la información que queda guardada es bastante malo, en fin ya se dijo mucho sobre eso).
    La presentación del libro estuvo muy linda, me gusta leer algo ante personas que no conozco y despúes quedarme a hablar sobre lo que hago y compartirlo con lo que otros escriben, esa noche también había pinturas y música, muy variado todo, gente muy agradable, la verdad muy lindo.
    Un beso que andes bien.

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  3. Qué bueno que el corazón vuelve a confiar, Duende... sino la vida sería demasiado monótona. Una canción que escucho por estos días dice: "I rather hurt than feel nothing at all". Eso.

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  4. Coincido, quedarse en seguridades solo por el temor a ser herido es absurdo, y todo se volvería monótono como decís.

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  5. Siempre me encuentro en parte de tus escritos: "Uno aprende a repararse, a armarse con lo que las caídas y golpes dejan.
    El corazón aprende a endurecerse
    aunque no deja de ser corazón y vuelve a confiar"

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  6. ¡Me alegro que haya resultado bien! ¿Hicieron filmaciones? Si tenés enlaces de videos, o también donde se puedan encontrar los textos que leyeron, me gustaría (si no es mucho pedir) si me los podrías enviar.

    Un abrazo.

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