jueves, 14 de julio de 2011

*Segunda casilla.

Como suelen suceder casi todas las cosas que son realmente importantes, el reencuentro fue por casualidad, es decir producto de ese azar que suele regir nuestras vidas, que no sabemos qué es, que ni siquiera sabemos su nombre y entonces llamamos azar o casualidad.
Solemos encontrarnos ante situaciones así, situaciones que nos dejan frente a eventos que no esperábamos.
Fue así, un reencuentro inesperado y hasta imposible que ocurriese ya que esa no era la ciudad de ninguno de los dos, pero bueno ya se sabe la casualidad tiene esa forma única de hacerse presente.
La noche era fría -no podía ser de otra manera-, las veredas y calles brillaban por la lluvia que había caído en la tarde, la luna blanca por momentos se asomaba entre nubes negras y ella, que había salido de su hotel para buscar un lugar en dónde cenar caminaba apurada -como siempre- con sus manos metidas en los bolsillos de su saco cruzado, con el pelo suelto que el viento movía.
Por ser sábado los bares estaban repletos, también los cines, y las personas que salían se confundían con las que ingresaban, él había terminado de ver una película, salía del cine y buscaba algún lugar donde toquen jazz, no podía no ir a una cave de jazz. Dejó atrás el cine caminando en forma torpe y lenta como siempre, cargaba su bolso cruzado en donde tenía la cámara de fotos y demás elementos que evidenciaban su condición de turista, hacía tres días se encontraba en París y le quedaban dos antes de partir a España, ella sin embargo regresaba al día siguiente a la Argentina, hasta ese instante nada hacía pensar que puedan encontrarse, ya ni siquiera uno pensaba en el otro como lo habían hecho tiempo atrás.
Salir a caminar una noche, cualquier noche en cualquier ciudad, salir distraído buscando un restorán o un bar, elegir una calle, subirse a un colectivo.
Una hora, un minuto y hasta un segundo pueden ser tan irrelevantes, salvo que la casualidad determine lo contrario.



*Historia sugerida del capítulo 1 de Rayuela (segunda casilla del tablero de dirección) y un evento que no ocurrió tal como se cuenta.

4 comentarios:

  1. Hola! che, muy bueno. Me gustó. Lo que a veces hace la casualidad. Lo que a veces pasa cuando uno hace algo que no tenía pensado.
    Un beso! :)

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