martes, 26 de julio de 2011

Lluvia.

Ahora el cielo se muestra gris,
en realidad el cielo se muestra siempre,
solo que no siempre lo vemos.
El cielo se muestra y se hace escuchar,
como ahora que esta gris y gritando truenos,
en unos instantes va a llover.
Me gusta la lluvia
y no entiendo a quienes no les gusta.

Ya comenzó.
La lluvia cae y me gusta mirarla,
escucharla y sentirla,
la lluvia es como algunas personas,
que hay que saber, mirar,
escuchar y sentir.

A veces creo la lluvia toma forma humana,
forma de mujer,
y llega trayendo su magia,
sus sonidos, su compañía sus conversaciones.
Nunca estás solo cuando llega ella,
la lluvia siempre cuenta algo y también te deja contar.

Semanas atrás vino la lluvia vestida de mujer,
trajo su magia, contó sobre su vida
y me dejó contar sobre la mía,
vino y se fue como hace siempre la lluvia,
sin ser esperada, sin saber cuando se va a ir,
hoy quizás vuelva, aunque claro no lo sé.
Con ella, con la lluvia, nunca se sabe.

8 comentarios:

  1. Tampoco comprendo a los que no les gusta la lluvia!Otra cosa en común, la lluvia siempre trae sonidos mágicos si se le presta atención!
    Saludos, que andes bien!

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  2. Después de tu cita de Lérmontov no pude no seguir tu blog. Me encanta la lluvia, me gusta mojarme, su música y su olor.
    El que no gusta de la lluvia, esta destinado a caer en disgustos inevitables... (¡pobre!)
    abrazo.

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  3. La lluvia nos conecta con nosotros mismos también, lo veo como algo mágico: el olor, el ruido, la lluvía en sí. Porque un día de sol le gusta a cualquiera, pero la lluvia, la lluvia es diferente.
    un abrazo

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  4. Gente muchas gracias por pasar, leer y comentar, abrazo a todos.

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  5. La lluvia es magia pura, no es un estado climático, es un estado vital casi!

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Me gustó mucho (me gusta también la lluvia) como modo de expresión del cielo, con el énfasis de los truenos. Es cierto, apreciamos de modo diferente el cielo cuando llueve, evoca misterio cuando se oculta tras las nubes.
    Me pareció encantadora la analogía de la mujer con la lluvia, que se hace desear en ocasiones, anunciándose con todo su encanto y su aroma tan propio de ella, e ilumina aunque sea por una noche.

    Un abrazo.

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  8. Vicky, Claris, gracias por sus palabras che, un abrazo.

    (Hay mujeres que son un misterio como la lluvia, que son muy agradables de conocer, aunque solo se dejen conocer un poco)

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