lunes, 27 de junio de 2011

06

"Largarme a nadar, sin saber nadar."
Alberto Laiseca.


Es como un viento, pero no es un viento,
es más fuerte, pero también invisible.
Estuvo un tiempo dormido y finalmente despertó,
antes aunque quería no podía hacerlo, no del todo.
Es una sensación agradable y liberadora,
alguién la notó en mí,
y cuando le conté sonrió.
Estuvo dormida pero despertó.
En algún momento todos despiertan.

jueves, 2 de junio de 2011

Huellas de duendes

Soy el muchacho
que goza
de la invisibilidad.
(de “Ulises”,de James Joyce)


Esos sueños que despiertan fantasmas, esos fantasmas que despiertan sueños, planes de otra vida que no fue, en la que ya no pienso más.
Esos momentos en que caes en la cuenta de que esto es irrepetible, porque cada momento es único.
Esas voces que hablan todo el tiempo y nada dicen.
Esos silencios que te cuentan una verdad.
Caminos que se van abriendo, otros se van cerrando, el recuerdo de un rostro que no puedo recordar, ya no lo puedo reconstruir.
Un nuevo lugar que me ve, otro que esta por llegar y siempre esta voz que me habla, en cada latido cuenta algo.
Reír repentinamente, sin un motivo aparente, aunque siempre hay un motivo para todo. Causas y consecuencias.
Huellas de duendes por mi biblioteca, entre mis libros, en mi escritorio desordenado, huellas invisibles de otros seres que se hacen visibles, conversaciones con recuerdos, insomnio de una noche fría.
Fantasmas que salen buscando olvido, personas que salen a olvidar a sus fantasmas, lo hacen en el mismo lugar que ellos, reencuentros de fantasmas y personas que inútilmente buscan olvido, el olvido como lo define el diccionario no existe.
Suaves sonidos de vidrio, botellas que se rozan, humo fuerte de tabaco y reír repentinamente sin un motivo aparente, aunque siempre hay un motivo para todo. Causas y consecuencias.
Huellas viejas que se confunden con otras nuevas, y siempre este latido que me habla.