sábado, 14 de mayo de 2011

Un día.

Recuerdo sin recordar, porque en realidad no lo hago,
me miento y digo que recuerdo un rostro aunque no es así.
A veces ocurre que es imposible recordar un rostro que vimos
y ya no vemos, que sentimos, que fue nuestro,
en esa forma única que tiene el amor
de darnos la posesión de alguién más,
de su cuerpo, de su alma.

Todo fue por un sueño,
una imágen que se gestó en algún lugar oculto de mi interior,
que trajo el sueño de un reencuentro,
que se materializó ante mí,
y se interrumpió en el instante de las sonrisas,
entonces vi el sol filtrándose por los huequitos de la persiana.

Recuerdo mientras tomo mate y pienso,
hay mucho de estos días que me gusta,
hay algo también que me hace sentir incompleto,
pero creo siempre ocurre eso,
después de todo así es la vida,
tenemos y nos falta algo.

La vida explota, se desborda, nos inunda y rodea
a veces en forma triste, otras en forma alegre,
pero nos envulve,
y hay casualidades,
encuentros y desencuentros,
personas que queremos y otras que no.

Ahora el sol se filtra por la ventana de la cocina,
me esta siguiendo por toda la casa,
me corre a los gritos,
contándome de la hermosa mañana que hay en la ciudad,
y creo tiene razón,
afuera hay una mañana fresca de invierno y sol brillante,
y como si fuera poco hoy hay fútbol,
y amigos, y es mi día franco.

4 comentarios:

  1. Acertada reflexión.
    Creo que la vida no podría ser de otro modo porque así es la naturaleza del ser humano...
    Un beso

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  2. Me gusta la imagen del sol filtrándose por los huecos de la persiana! Tengo un montón de fotos de mi ventana y sus huequitos de sol!

    Saludos, hacía un tiempo que no pasaba...siempre tan genial! Beso

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