miércoles, 10 de noviembre de 2010

Tristeza del cronopio.

A la salida del Luna Park un cronopio advierte
que su reloj atrasa, que su reloj atrasa, que su reloj.
Tristeza del cronopio frente a la multitud de famas
que remonta Corrientes a las once y veinte
y él, objeto verde y húmedo, marcha a las once y cuarto.
Meditación del cronopio: «Es tarde, pero menos tarde para mí que para los famas
para los famas es cinco minutos más tarde,
llegarán a sus casas más tarde,
se acostarán más tarde.
Yo tengo un reloj con menos vida, con menos casa y menos acostarme,
yo soy un cronopio desdichado y húmedo».
Mientras toma café en el Richmond de Florida,
moja el cronopio una tostada con sus lágrimas naturales.

Julio Cortázar.

4 comentarios:

  1. Es genial ese poema. (¿Qué cosa de Cortázar no es genial, no?)

    ResponderEliminar
  2. Y sí che, la verdad a mí me gusta todo lo que leí de él.

    ResponderEliminar
  3. Leo esto, y se me viene a la cabeza una frase que leí hace unos días por algún lugar: "cuando te regalan un reloj, te regalan un pequeño infierno... un calabozo de aire".
    También diría un cementerio de tiempos...y sin dudas después de tal descubrimiento termine tomando mates cebando con mis propias lágrimas... pero no recuerdo la hora...

    ResponderEliminar
  4. "Historias de Cronopios y de Famas" es uno de los tantos libros de Julio que uno vuelve y vuelve a leer, esa frase que citas es también de ese libro, y seguramente en algún momento subo ese texto.

    (Que buen invento el mate.)

    ResponderEliminar