domingo, 24 de octubre de 2010

.03.

Te vi en el piso,
te vi cayendo hasta lo más profundo de vos, de mí,
caíste y yo caía con vos hasta lugares que no conocía,
te vi en la oscuridad, nadie más que yo podía verte,
entre tantas sombras tu sombra no se veía.

Pero también te vi allá,
fuiste hasta el cielo y me llevaste,
te vi y te sentí feliz corazón, me vi y fui feliz.

Algunas cosas cambiaron,
muchas se perdieron
y su pérdida fue dolorosa,
pero con el tiempo aprendiste
que sin vida la vida sigue.

Ahora estás viendo las cartas,
alguien las mezcló y las repartió,
queda levantarlas y jugar.

Donde fuiste fuimos, tantas veces brillaste
y otras más permaneciste oscuro,
te golpearon y golpeaste
hoy el juego sigue y nos invitan a jugar.

sábado, 16 de octubre de 2010

Invierno III.

Salió de la ducha, se secó y se puso su bata amarilla, -continúa usando su bata amarilla-, miró sus ojos en el espejo, vio su piel blanca algo rosada por el agua caliente. Comenzó a peinarse muy despacio, pasaba el cepillo por su pelo lacio y mojado que no necesitaba desenredar, afuera la ciudad se empezaba a agitar como todos los sábados pasadas las veintiuna, ya vestida con el jogging gris, una remera de mangas largas y sus pantuflas fue a la cocina, el horno de microondas recibió una bandeja de ensalada con carne -de las comidas para microondas es la única que le gusta-.
Una ráfaga de viento levantó las cortinas, se asomó a la ventana y vio el cielo nublado con un color anaranjado oscuro, viendo la ciudad se quedó pensando hasta que el sonido del microondas le anunció que su cena estaba lista.
Sentada en el único sillón de su departamento comió frente al televisor. Vio una comedia romántica norteamericana, que casualmente era lo mismo que estaba viendo él que no había cenado y que no lo iba a hacer.
Esa noche solo sonrió por la película, también se emocionó con el final predecible y feliz.
Sin saberlo se acostaron a la misma hora, afuera el invierno dejaba caer una de las últimas noches frías que tenía guardadas para este año, a algunos minutos de distancia -veinte o treinta, según la velocidad del colectivo-, ambos se dejaban vencer por el sueño, conservaban aún las imágenes de la película.
Lo último que imaginó ella antes de dormirse fue protagonizar una escena como la que había visto en la televisión, lo último que pensó él antes de dormirse fue que su psicóloga se reiría si se enteraba que continuaba viendo “típicas comedias románticas norteamericanas”, se reiría y le diría “estás cambiando para bien.”

martes, 12 de octubre de 2010

11/12 de Octubre.

11 DE OCTUBRE: ÚLTIMO DÍA DE LIBERTAD DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE AMÉRICA.
12 DE OCTUBRE: INICIO DEL GENOCIDIO, DE LA DEPENDENCIA COLONIAL, PERO TAMBIÉN DE LA RESISTENCIA.

Declaración, secretaria de pueblos indígenas:
“Los pueblos indígenas nos encontramos frente a un nuevo aniversario de la llegada del colonialismo europeo a nuestras tierras, causante del mayor genocidio conocido en la historia de la humanidad, que ocasionó 70 millones de muertos, y que asimismo dio inicio a un sistema de dependencia que se ha mantenido durante cinco siglos, con la excepción de aquellos momentos de nuestra historia en la que los pueblos adquirimos protagonismo, a partir de nuestra lucha de resistencia. Cinco siglos donde hubo una resistencia tenaz frente a un sistema de muerte y explotación, que encabezaron entre otros hermanos nuestros Tupac Amaru, Micaela Bastidas, Bartolina Sicsa, Tupac Katari, Caupolican y Lautaro.”

jueves, 7 de octubre de 2010

Luna y humo.

Todos parecen dormir,
las ramas secas del árbol no logran tapar a la luna,
ella brilla desde donde está.

Mi lámpara alumbra libros viejos y nuevos,
en el barrio todos parecen dormir,
pero estoy seguro que no todos lo hacen,
cuantos como yo le hacen preguntas a la luna,
le envían mensajes
para que ella los haga llegar a alguien más.
Hace media hora encendí uno de los regalos de mi abuela,
años atrás dejé los cigarrillos,
solo en las noches de preguntas y mensajes a la luna
enciendo algún cigarro (o habano).

Y sé que los mensajes no van a llegar,
hasta sé que la luna jamás me va a escuchar,
pero de todas formas le hablo,
de todas formas muchos lo hacen,
“Tontos humanos...”, dijo una vez el duende,
“...le hablan a las fotos, le hablan a los espejos,
a los perros o a la luna, y poco se comunican entre ellos.”.
Tonto duende que a veces me habla
que a veces me deja pensando,
tonto duende con razón,
que como algunos fantasmas,
llega para fumar y beber,
para quedarse solo un momento y luego partir.

viernes, 1 de octubre de 2010

Sobre lugares mágicos.

Algún tiempo atrás les avisé de un concurso en el cual había obtenido una mención especial, el poema que envié es “Sobre lugares mágicos”, en esta semana me avisaron que se va a hacer una antología y va a estar incluido en ella, por lo tanto es el tercer libro en el que va a salir algo mío, la noticia me puso contento y quería compartirla con quienes leen el blog.
“...lugares mágicos” es de fines del 2008 y tiene modificaciones de este año, anteriores al concurso.
A veces me parece increíble ver cómo pasa el tiempo, y como algo tan lejano parece reciente, y a la inversa como algo tan reciente parece lejano. Sin duda este es de los escritos más íntimos y de los que me siento más orgulloso.





De lo que soy me forman muchas cosas/como a todos.
De lo que soy me faltan muchas cosas/como a todos.


Algunas las regalamos,
otras nos las quitan,
Como nosotros quitamos algunas que nos quedamos,
junto con otras que nos regalan.


Casi siempre escribo sobre esta idea
de estar hecho de presencias y ausencias.
Así es que hay lugares en donde quedé,
en donde una parte de mí da vueltas.


El patio de casa con los primeros goles,
las primeras vueltas en bicicleta.
Un árbol viejo en donde vivían
los duendes.


La escuela donde querían que explique,
por qué no era de River o de Boca.
Y entonces decía:
“Que era de San Lorenzo porque sí”.


Los primeros colectivos, destruidos y viejos,
en donde conocí cierta libertad.
Los nuevos, viendo por la ventanilla una ciudad
aburrida, que ya no me disgusta tanto.


Un bar, escuchando a la voz más dulce que leía a Juan Gelman,
luego de caminar por la calle Corrientes.
El oratorio San Antonio, las veredas del barrio de Almagro
y todo lo que eso significó para mí.


Millones de sobremesas con amigos,
truco, asado y vino.
También infinidad de noches en algún bar con ellos,
(algunos ya no andan por acá) riéndonos.


La vieja facultad de derecho.
La vieja ciudad de Corrientes, sus veredas angostas,
un banco en la costanera viendo el río por la tarde,
el piso de una pensión, más cómodo que su colchón.


El muro frente al lago Nahuel Huapi
donde el cielo gris, el viento frío y la soledad de la costa,
hicieron de aquél lugar
uno de los más hermosos en los que estuve.


Hablo de partes mías que no se ven
o que solo ven personas especiales.
Partes que di o me quitaron,
que dan vuelta por lugares mágicos, lejos de donde estoy.


Hablo de los lugares que conocí,
también de personas mágicas,
hablo de los años sobre la tierra,
de las cosas que viví.


De lo que soy me forman muchas cosas/como a todos.
De lo que soy me faltan muchas cosas/como a todos.