jueves, 22 de abril de 2010

Ladridos.

Veo el cielo oscuro,
rayos en ese cielo oscuro salen
como corriendo de un lugar a otro.
Como varias noches los fantasmas
no me dejan dormir,
fantasmas de recuerdos hermosos y a la vez dolorosos.

La lluvia cae muy despacio,
tan bella como solo ella sabe caer.
Los rayos van y vienen por el cielo,
me recuerdan las viejas películas de terror
en las que hombres lobos y vampiros eran cazados.

La calle tiene la misma tranquilidad de siempre a esta hora,
salvo que me gusta más esta noche que se encuentra mojada por la lluvia.

Un perro ladra,
luego permanece en silencio
esperando que le contesten otros perros,
pero nadie lo hace
y vuelve a ladrar.
Pienso en el perro y lo entiendo,
alguna vez (no hace mucho) ladre
y no me contestaron,
ladre con mi forma de ladrar y fui ignorado.
Creo lo merezco, aunque no estoy seguro, digamos que sí.

Los rayos siguen cruzando el cielo,
los fantasmas de recuerdos me muestran
que quizás no es que me ignoraron,
es solo que pasó el tiempo.

Escucho más ladridos, son de otro perro,
no de quien ladro hace un instante,
es otro perro que le responde
y así comienza el concierto de ladridos en el barrio.

Imito a los perros y ladro.
Ladro a alguien más que no tarda en responder,
mientras la lluvia cae
y los rayos pasan corriendo por el cielo.

4 comentarios:

  1. Es bueno ladrar y que te respondan.

    (Y vos decime si no es MUY LOCO, que la palabra para confirmar el comentario sea "perrin")

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  2. Jaja ¿justo fue esa palabra?, sí es muy loco, pero no “casual”.

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  3. jajaja, si, esa...y ya me parecía demasiado nombra a la casualidad otra vez. Jajajaja

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  4. Esa palabra no deja de colarse por todos lados.

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