miércoles, 17 de marzo de 2010

*Juguetes y soles.

El sol brilla tan fuerte como solo él,
y algunas personas saben brillar.
Es de mañana y muy temprano,
los gorriones hace rato se despertaron,
ahora dan vueltas por todos lados,
inmersos en su rutina
que es muy distinta a la nuestra,
que es mucho más libre.

Como hace ya algún tiempo me levante muy temprano,
me levante cantando “Juguetes perdidos”.
Ya inmerso en mi rutina,
más aburrida y menos libre que la de los gorriones,
vi el brillo del sol, lo vi y lo sentí,
brillo que solo él y algunas personas tienen,
brillo de personas único que deja en el cuerpo un calor agradable.

Los gorriones siguen por ahí dando vueltas en su libertad,
yo también doy vueltas cantando “Juguetes perdidos”,
haciendo de esa forma más tolerable mi mañana,
y mientras canto pienso en todas las personas,
que cantando dan vueltas por todas las ciudades del mundo,
y canto: “...son pájaros de la noche, que oímos cantar y nunca vemos...”.

Pienso también en las personas que conocí,
en las que brillan y dan calor como el sol,
imagino a todos esos pequeños soles en los colectivos,
en las oficinas, en los negocios,
brillando, cantando firmes sobre la tierra.

“Cuando la noche es más oscura,
se viene el día en tu corazón.”
El sol también me hace pensar en los fuegos
que queman de forma no tan agradable,
canto: “...atragantados por los licores,
soplando brazas en tu corazón...”.

Imagino a todas las personas
que se ven identificadas en una canción o en un poema.
Me aburro en mi rutina como muchos,
pero una canción y sobre todo los soles
que con su forma única dan calor,
ayudan a que todo sea más tolerable

“banderas rojas, banderas negras,
de lienzo blanco en tu corazón”
y sigo cantando, no tan bien como los gorriones,
quizás por eso casi siempre solo canto para mí,
pero canto.

*(Versión modificada a la original que tiene mi ricotera amiga Romina.)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario