miércoles, 17 de febrero de 2010

Desde la ventana.

Una chica llora, la veo por la ventana, está sentada en el balcón del edificio de enfrente, abrazada a su pierna derecha flexionada.
¿Llora? no sé por qué dije que llora, desde la ventana por la que la veo no puedo saber si llora, pero para mí lo hace.
El cielo se encuentra lleno de agua y la deja caer en forma de lluvia. La chica se encuentra llena de tristeza y la deja caer en forma de lágrimas.
Lluvia de lágrimas, lágrimas que caen como lluvia.
Ya no me quedan dudas, la chica llora, no lo puedo saber pero lo sé. Apoya su mentón en su rodilla derecha y llora.
Un rayo ilumina el oscuro cielo, se escucha un trueno que truena fuerte, la chica triste llora.
El sonido de un flash, que no es un flash, solo es el sonido que tiene la cámara del celular se escucha a mis espaldas y la voz de la fotógrafa me pregunta “¿qué miras?”, “una chica triste que llora” digo, se acerca a mirar con migo, “no está llorando, está pensando”, dice tomando más fotos, peleamos por el celular y su cámara, otro trueno truena.
Nos asomamos más a la ventana, la lluvia cae fuerte, para mí la chica llora, para ella la chica piensa y la chica de enfrente ¿qué pensará de nosotros?

martes, 16 de febrero de 2010

El fusilado.

Las flores los jardines las fuentes las sonrisas
Y la alegría de vivir
Un hombre está caído y bañado en su sangre
Los recuerdos las flores las fuentes los jardines
Los sueños infantiles
Un hombre está caído como un bulto sangriento
Las flores las fuentes los jardines los recuerdos
Y la alegría de vivir
Un hombre está caído como un niño dormido.

Jacques Prévert, del libro "Histoires".


Hace algunos meses descubrí a Prévert y bueno me gustaron mucho sus versos, la forma de expresarse, las palabras que usa, las escenas que arma y describe.

sábado, 13 de febrero de 2010

13/02/10.

Ahora que lleva en la mirada
el brillo que encontró tiempo atrás
se siente distinto,
maneja ciertas situaciones
que antes no podía (o no quería) manejar.

También presta atención
a cosas que antes ignoraba,
como el canto de los gorriones.

Lee más poesía,
también escribe o intenta escribir más poesía.

Hoy está contento,
vuelve a jugar al fútbol,
aunque está más contento
porque se reencuentra con sus amigos.

En él hay más batallas,
ganadas y perdidas,
también más alegrías,
ganadas y perdidas.

Justamente ahora piensa en eso,
las alegrías perdidas para él son algo inexplicable,
tanta amargura y dulzura en una misma sensación.

En él algunas cosas cambiaron
pero otras tantas no,
siguen estando ahí como ayer,
como antes, como siempre.

Sigue siendo callado,
su letra es un desastre inentendible,
su cuarto desordenado,
se sigue yendo con el pensamiento
a lugares que solo él (y quizás alguien más) conoce.

Sigue siendo él
pero en su mirada lleva
el brillo que encontró tiempo atrás.

Hoy siente cierta madurez
al enfrentarse a cosas nuevas,
aparecen nuevos deseos.


Sentado agarra el termo,
ceba un mate, lo toma amargo como siempre
y sigue leyendo.
Piensa, recuerda, imagina, suspira, relee y escribe.

Escribe: “Hay una vida que late afuera, que ahora disfruto más”.
Piensa en lo que escribe,
piensa en muchas cosas,
se pregunta qué será
de las partes de él que quedaron por el camino,
que dejo en otros lugares,
en otros tiempos.

Sonríe, piensa, recuerda y en sus ojos
habita el brillo que encontró tiempo atrás.

martes, 9 de febrero de 2010

Sobre los fantasmas.

De vez en cuando viene,
es la presencia real/irreal que aparece,
no sé cómo explicarlo pero bueno,
esto no tiene que sorprender
ya que no sé explicar muchas cosas.
De vez en cuando voy,
me hago presenté,
sé que me ve en un libro,
una canción, una película,
algo que dije alguna vez.


Somos fantasmas que aparecemos en los silencios,
en la tristeza de los domingos horribles e insoportables,
en la soledad de una calle oscura,
esperando el colectivo que no viene,
bajo luces amarillentas que nada iluminan.
Somos fantasmas vivos, una parte de nosotros nos abandona
para transformarse en un libro, una canción, una película...
Suelo ver tus fantasmas, sé, soles ver los míos.
Cuando vamos solos, en realidad no lo estamos,
nos acompañan presencias reales/irreales que aparecen.

lunes, 1 de febrero de 2010

Su libertad.

a Romina, con quien hablando de amores imposibles,
llegamos a Hipopótamos y Gorriones.



“Y no sé, están ahí en el agua,
sin hacer nada, bostezan,
están tranquilos.”

Los veo cantando.
Cantan todo el tiempo,
gritan, revolotean.

“Y los chiquitos son lindos,
y en el agua abren grande la boca,
...quiero uno para míííí.”

Se mueven de dos formas y
ambas son divertidas,
...o saltan o vuelan.

Vos querés un Hipo,
a mí me gustaría ser un Gorrión.
En realidad buscamos su libertad.

Nosotros, no todo el tiempo
podemos estar en el agua,
tampoco volamos como ellos.

Ellos son más libres,
su libertad es verdadera,
...la nuestra no.