domingo, 24 de enero de 2010

Mejor no hablarle.

Hay una sombra en sus ojos, pero a diferencia de otras que vi, no es una sombra de alguien.
La tiene siempre los domingos. También los otros días pero solo por la mañana, muy temprano.
Cuando esa sombra lo invade no habla con nadie y es mejor no hablarle, “no me gusta hablar o que me hablen de mañana”, dijo muy serio.
Ahora da vueltas por la biblioteca, no sabe qué leer, no sabe qué hacer, es domingo y de tarde, la sombra ronda por sus ojos.
“Odio los domingos”, lo escuche decir una tarde al duende. Desde esa vez no le hablo jamás, ni muy temprano por la mañana, ni los domingos, sé que no le gusta.

4 comentarios:

  1. Dando vueltas llegué, y aquí estoy, dejando un saludo...aun que sea domingo. Los domingos son raros.

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  2. Gracias por el saludo cosmonauta.
    Sí, los domingos son raros.

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  3. Domingo .. qué decir de ese tedioso día!!! jajaja .. fuí un poco dura con él no?? .. eso le pasa por ser tan bajon!!

    Día de balcon .. uffffffffff que nostalgia!!!

    Beso Morocho

    Me puse al día .. siempre sos una linda compañía!!

    Adiossss

    Yop .. Nati

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  4. Bueno gracias Nati.
    Ya habrá algún balcón desde donde mirar, beso morocha.

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