jueves, 17 de septiembre de 2009

Diálogos.

(D: duende/G: Gastón)


D: Me gusta la nieve y el frío.
G: A mi también.
La noche era muy calurosa, como son casi todas las noches en Chaco, por la ventana miraban el barrio. El árbol no se movía, los quioscos de enfrente ya habían cerrado y las calles se encontraban apenas iluminadas por luces amarillentas, en la esquina los borrachos del cementerio se reían como se ríen todas las noches G alguna vez pensó que ellos tendrían muchas historias que valdría la pena escuchar.
D: Viste hasta donde esta la nieve de alta, si me paro ahí me hundo.
G: No esta tan alta, no te vas a hundir.
D: Vos porque sos alto.
G: No soy alto, vos sos bajo.
D: No empieces.
G: Es un chiste.
Ambos miraban por la ventana G con los brazos apoyados en el marco y su mentón en las manos y D sentado en uno de los rieles de la ventana.
D: Me gusta el frío.
G: A mi también… odio el calor.
Veían distintos paisajes, ninguno veía la ciudad que estaba tras la ventana. D veía una noche fría, muy fría como las que Dostoyevski le había mostrado había en San Petersburgo y G veía una noche fría como las que Cortázar había contado había en París.
G: Che te dije que además del frío también me gusta el silencio.
D: Si… aunque me di cuenta antes que me lo digas, casi nunca hablas.
D flexiono sus piernas y las envolvió con sus brazos, G respondió levantando los hombros sin decir nada que es la forma en la que siempre o casi siempre responde cuando no encuentra o no quiere dar una respuesta larga que demanda mucha explicación. No le gusta dar explicaciones.
El ventilador giraba fuerte, el calor que había afuera casi no se sentía en la habitación, para D hacía mucho frío y para G el frío era agradable. Ambos miraban el foco de la calle y veían caer copos de nieve que no caían.
D: Me gusta ese árbol, es muy grande.
G: Si es grande, de la esquina cuando vas llegando lo ves y es gigante, muy alto.
D: Nunca lo vi desde la calle.
G: Vamos.
D subió al hombro de G, salieron y fueron a ver el árbol desde la vereda calurosa que para ellos estaba cubierta de nieve.
En la calle D pensó que el árbol era inmenso y que le llevaría varios días recorrerlo, G no miró el árbol, miró a la esquina y una vez más pensó que le gustaría escuchar a los borrachos del cementerio contar sus historias.

4 comentarios:

  1. Tarde lluviosa en la city .. calles que rebalsan .. autos que bañan las veredas .. gente peleando con el viento y los paragüas .. muy cómico .. más de una va a hacer la gran Mary Poppins (se escribe así no?) .. jajaja .. tiempo para todo y mucho más!!

    Saludos a D .. siempre grato leerte locura!!!

    Un beso .. que tengas un lindo fin de semana!!

    Yop

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  2. Cambio tarde soleada (para variar…) Chaqueña por lluvia, frío y porque no Mary Poppins volando. Beso cuerva.

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  3. lindo cuentito, aunque no conozco chaco, ultimamente anduvo lloviendo mucho por bs as, asi que bueno, capaz que los enanos de los jardines se convierten en duendes por aca, jaja, besote cuidate gastoncito.
    romina

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  4. Jaja puede ser que para escapar del agua los enanos se conviertan en duendes y suban a saltar por tu escritorio (no dejes que se ahoguen). Gracias por le de lindo cuentito y bueno ya conocerás Chaco.
    Beso Romi.

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